Como mamá primeriza uno de mis mayores temores fue enfrentarme sola a la hora del baño del bebé. Ya en casa después de una cesárea, sintiéndome adolorida y muy cansada, al llegar el momento de mi primer baño con el bebé me invadieron pensamiento catastróficos que me hacían postergar lo más posible esta tarea.

Con mi segundo bebé todo fue diferente, la llegada de la hora del baño, era un momento de acercamiento y comunicación entre los dos que juntos disfrutábamos. ¿Cuál fue la diferencia? Seguridad

Si tienes miedos, seguro lo transmitirás al bebé y juntos llorarán en lugar de disfrutarlo. Tú pequeño no es tan frágil como piensas y no te preocupes si en un principio tu bebé llora, es una reacción totalmente normal dado que es una nueva experiencia y necesita acostumbrarse.

Cerciórate de tener a la mano todo lo que necesitas y que la habitación esté a una temperatura cálida antes de desnudar al bebé. Ten todo lo que vas a requerir listo:

  • Lo que usaras durante el baño
  • Lo que usaras para vestirlo nuevamente

Por el momento el bebé no está haciendo nada que lo ensucie demasiado, así que durante el primer año, es probable que sólo se ensucie después de comer y manchar sus pañales. Por lo que podrás bañarlo cada 2 ó 3 días. Una vez a la semana sería suficiente para mantenerlo limpio. Sin embargo bañarlo diario sería uno de los mejores momentos del día para conectarte con tu bebé y una rutina relajante para prepararlo para dormir.

El fregadero de la cocina para bañar al recién nacido, es buena opción siempre y cuando los grifos puedan girar hacia afuera, pero pasado el primer mes, es más seguro utilizar una tina aparte, porque el bebé podría alcanzar y abrir el grifo de fregadero.

Hay una gran variedad de bañeras: de plástico rígido, colapsables, plegables e incluso inflables, considera el espacio donde la pondrás. Las tinas con cambiadores llegan a ser muy estorbosas y a dejar de ser prácticas cuando el bebé es más grande, ya que éste se mueve más y en ocasiones logra pararse, lo que podría resultar en un accidente, además su precio es mayor, pues algunas incluyen un mueblecito. Prefiero las de plástico rígido con tijeras o soporte metálico, desmontable, así puedo usarlos mientras es un bebé de meses, estando de pie y una vez que él ya se sienta colocar la tina en la regadera mientras lo baño sentada en un banquito y él disfrutando chapoteando con el agua y jugando con sus juguetes.

Cómo bañar al bebé

  1. Llena la tina con agua calientita entre 36°C y 37°C. Hay termómetros de agua si quieres estar segura, también puedes asegurarte al sentir el agua tibia con el dorso de tu mano o con el codo.
  2. Desnuda a tu bebé y cúbrelo con una sabanita haciéndolo taquito.
  3. En posición de balón de fútbol americano, con su cabecita en tu mano y su cuerpo pegado al tuyo sostenido por tu brazo, inicia lavando su cabecita, usa champú y enjuágalo. Lava su rostro con agua limpia y con una torunda de algodón limpia su carita, incluyendo los ojos, la nariz, la boca y las orejas- Seca con una toalla facial su cabeza y rostro con toquecitos. Con este método evitarás que tu bebe se enfrié.
  4. Ahora quítale la sabanita e introdúcelo al agua sin meter su cabeza, la mejor postura es sostener con tu brazo su espalda, de manera que apoyes su cabeza en tu antebrazo y lo sujetes por la axila y el hombro. Con la mano libre enjabónalo de arriba hacia abajo y enjuágalo.
  5. Voltéalo con mucho cuidado. Coloca su cuerpo boca abajo sobre tu brazo y con tu mano sostenle la cabeza. Enjabona su espalda y sus pompis con tu otra mano y enjuágalo de nuevo.
  6. Saca a tu bebé de la bañera y envuélvelo en una toalla con capucha para mantenerlo caliente.
  7. Acuéstalo y seca muy bien su cuerpo, especialmente los pliegues y la zona del cordón umbilical, con toquecitos suaves.
  8. Ponle el pañal y vístelo.

Recuerda nunca lo dejes solo mientras lo estés bañando, no importa si está sonando el teléfono, tocan a la puerta o te ha faltado algo. Nunca dejes a tu hijo solo, ni siquiera por un instante.

 

Notitas:

  • Mantén la temperatura del cuarto tibia, sin corrientes de aire.
  • Cubre lo más pronto posible la cabeza de tu bebé para que no pierda calor.
  • Al comienzo, los juguetes para el baño no son necesarios, puesto que el agua y el baño son suficiente estímulo.
  • Háblale o cántale a tu bebé mientras lo bañas, puedes irle diciendo las partes de su cuerpo, al escuchar tu voz se tranquilizará.
  • Bañarse debe ser una experiencia relajante y gratificante para tu hijo, así que no lo apures a menos que no se vea contento.

Escrito por Norma Arroyo — August 27, 2014

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