Pues es posible, y lo peor, es que no te habló de un imperceptible puntito negro en el perfecto diente blanco de tu pequeño, te hablo, que un descuido, puede provocarte a ti también dolor de dientes por apretarlos fuertemente debido al estrés de ver sufrir a tu bebé.

El año pasado una amiga se me acerco para preguntarme sobre el dentista pediátrico de mi hijo, la causa de su urgencia era realmente alarmante: Su niño no quería comer, estaba muy irritable y lloraba quejosamente todo el tiempo. Lo que paso más adelante es lo que muchos padres queremos evitarles a nuestros hijos: A sus 18 meses de edad, este bebé pasó por una anestesia general para tratar las caries de 8 de sus 10 pequeños y lechosos dientes. No existe otra manera de tratar a un paciente tan pequeño. Imagínate que, si para un adulto resulta difícil pensar en la tan postergada visita al dentista con ese sonido molesto del aparato que ponen en nuestra boca, por lo que yo misma he atrasado varios meses mi visita semestral al dentista. ¿Qué esperas de un niño de esa edad?.

¿Qué causo este episodio?, ella misma lo comento así: le daba flojera quitarle la mamila a su hijo y dejaba que durmiera con ella toda la noche.

Algo que descubrí con mi hijo de 4 años es que aquellas cosas que inicias desde antes de que es consiente, los conviertes fácilmente en hábitos, hoy es algo que es parte de su rutina, le cause o no placer. Claro, hoy disfruta más si limpia sus dientes con el cepillo y pasta dental de su superhéroe favorito y sopla en la cara de mamá para que compruebe que ha acabado con los animalitos que viven dentro de su boca. También mi pequeño de 5 meses disfruta morder el dedo de mamá, mientras le limpio sus encías.

¿Por qué la importancia de estas pequeñas y lechosas piezas?, bueno, le ayudarán a masticar, hablar y además guardarán el espacio de los permanentes, si no se cuidan o se caen antes de tiempo, además de provocar una dolorosa caries, pudiera también originar una dentadura chueca y enfermedades periodontales (gingivitis y periodontitis) que de no atenderse, desencadenan problemas respiratorios, gastrointestinales, edemas cerebrales e incluso fallas cardiacas.

El cuidado de la higiene oral es importante incluso cuando no tienen dientes, desde que tu bebe tiene días de edad, está bien limpiarle su boquita al final del día. El dentista pediátrico me recomendó con mi primer hijo colocar una gasita húmeda alrededor de mi dedo índice empezando a limpiar sus encías, primero del lado de las mejillas y después del lado de la lengua, cambié la gasa por unas toallitas suaves, ocupaba las que llaman repetidoras, así estimule y creé un área más confortable para el crecimiento de sus dientes, pues aún en una boca sin dientes hay bacterias.

Ahora con mi segundo bebé me enamore de unas toallitas desechables, que se me hicieron súper prácticas, ya que además de usarlas en mi hijo de 5 meses, las he usado en el de 4 años, Cuando después de un activo día de fiesta infantil llena de dulces y demás golosinas regresa perdidamente dormido, como para lavarse los dientes por él mismo, sólo le pongo la piyama, lo meto a la cama y tomo una de estas toallitas para rápidamente limpiarle su boca. Esto me ha facilitado el cuidado de sus dientes pues no me preocupo más por todo el daño de esas bacterias reproduciéndose en su boquita durante la noche, ya que además traen ingredientes que le ayudan a proteger sus dientes. 

Es importante proteger la salud dental durante la niñez. Trabajar la higiene dental como si fuera un juego es fundamental para que tu hijo adquiera hábitos saludables.

Recuerda que su cuidado dependen absolutamente de ti.

Notitas:

  • Llévalo a su primera visita dental cuanto antes, nada mejor para que el doctor te explique sus cuidados y expectativas dentales, además tu bebé se ira familiarizando con estas visitas.
  • Limpia sus encías sin dientes al final del día o limpia sus dientes después de cada comida.
  • Si la edad de las papillas y la comida blanda han pasado, introduce alimentos en trozos y duros para favorecer la masticación y el desarrollo de la mandíbula.
  • El cepillo recomendado cuando tu hijo ya tiene la dentadura completa, o casi completa es aquel de fibras sintéticas, dureza media o blanda, extremos redondeados, cabezal pequeño, mango largo y se debe cambiar cada 3-4 meses.
  • El cepillado final debes hacerlo tú, abarcando toda la boca, encías o dientes.

Escrito por Norma Arroyo — March 20, 2014

Comentarios

Karen:

Me encanta. Mil gracias por esta información. Mi nena tiene 2 dientecitos, pero no sabía que las bacterias podían afectarla desde antes. Ahora sí, ya sé como prevenirle las caries.

March 24 2014 at 12:03 PM

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